Un día como hoy, pero...
El 02 de noviembre 1988 se libera Morris, el primer gusano de la red

El gusano Morris fue el primer ejemplar de malware autorreplicable que afectó a Internet, quien en ese entonces era conocida como ARPANET. El 2 de noviembre de 1988, aproximadamente 6000 de los 60.000 servidores conectados a la red fueron infectados por este gusano informático, lo que motivó que se creara el Equipo de Respuesta ante Emergencias Informáticas (CERT, por sus siglas en inglés) en respuesta a las necesidades expuestas durante el incidente

Tres días después se produjo un “Jueves Negro” porque el gusano se propagó con una rapidez y eficacia que los ordenadores de todos los puntos vitales de los Estados Unidos. El gusano Morris infectó la NASA, la RAND, el Pentágono, las Universidades de Berkeley, Stanford y Princeton, el MIT, el Lawrence Livermore National Laboratory, todas fueron cayendo una tras otra.

El gusano Morris era un programa de tan solo 99 líneas de código y sólo afectaba a los modelos de máquinas que trabajan con sistemas operativos UNIX de la variante BSD (Berkeley). 

La prensa, cubrió extensamente este desastre, utilizando frases catástrofe como “el mayor asalto jamás realizado contra los sistemas de la nación”.

El 22 de enero de 1990, Robert Tappan Morris (conocido como rtm) profesor asociado en el MIT fue condenado y sentenciado por haber creado y difundido el “gusano Morris”, convirtiéndose en el primer condenado por la ley de fraudes informáticos.

Todo parece indicar que Robert Morris utilizó parte de los programas creados por su padre en los años 60: El juego consistía en crear un programa que al reproducirse fuera ocupando toda la memoria y al mismo tiempo que borrara de ella el programa del contrincante.

Morris le pidió a su padre, un experto en seguridad de la National Security Agency, encargada de romper los códigos, un ejemplar de un artículo clásico en el tema, que el propio padre de Morris y Ken Thompson escribieran una década antes en Labaraorios Bell, donde su padre fue uno de los desarrolladores de UNIX.

Las pérdidas ocasionadas por el apagón provocado por el gusano se estiman en unos 100 millones de dólares, todo un récord para la época.

Para recordar su proeza, el Museo de la Ciencia de Boston exhibe un diskette que contiene el código del gusano escrito por Robert Tappan Morris (RTM).